Sierra de la Horna (La Romana)


Enclavada entre los tres términos municipales de Aspe, La Romana y Novelda, la Sierra de la Horna, aparece pequeña (unos 512m a.s.n.m en el punto más alto) flanqueada en la lejanía por dos colosos como la Sierra del Cid o la Sierra del Reclot que rondan los 1000m.

Pequeña, pero coqueta, lo mejor de esta sierra es que se puede crestear hasta 3km por senderos que van recorriendo la parte más alta de toda su estructura pudiendo divisar unas vistas increíbles a un lado y al otro de ésta, y disfrutar de la vegetación típica de nuestro clima Mediterráneo semiárido, como los espinos, lentiscos, romeros, etc...

La Sierra de la Horna es un pliegue sinclinal que pertenece al dominio Prebético de la Cordillera Bética y está formada por calizas y margocalizas del Eoceno y Oligoceno principalmente (55 a 33 millones de años), por lo que la hace ideal para albergar un acuífero del que se surten los agricultores de las zonas circundantes.


Otra etapa más de disfrute de nuestras zonas cercanas a través del senderismo, que se inició por una causa diferente, la suelta de un grupito de crías jóvenes de Lagarto ocelado (Lacerta lepida) que incautamos en un expolio accidental tras remover un pequeño montoncito de arena destinada a una obra. Por lo demás, etapa corta y suave pero de un desnivel de unos 200 metros en poca distancia y que se hicieron en un par de horas ante un Sol que, si bien sigue siendo agradable, ya empieza a picar ahora que nos ha dejado la ola de frío. El punto más alto de nuestro recorrido fue el elegido para el almuerzo, el llamado "Punta de la tía Dorotea" en el que pudimos ver a una pareja de Cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) como disfrutaban de las corrientes de aire ascendentes del mediodía a la vez que instigaban a unas cuantas Grajillas (Corvus monedula).


Las horas de luz se alargan y las plantas lo notan y hay un ligero aroma a primavera que empieza a alegrar a los insectos polinizadores y no tanto a alérgicos como yo y que queda patente por las innumerables plantas anuales que están en flor, como las Diplotaxis, Moricandias, Asphodelus, Erodium, Sonchus, etc... Como curiosidades os dejamos una foto de un Asphodelus fistulosus un tanto extraño que nos encontramos en la cuneta de la carretera, con múltiples malformaciones que le dan aspecto de cactácea con los tallos fusionados llenos de yemas florales intentando brotar. Otra curiosidad fue encontrarnos restos de refugios de guerra que no esperábamos por esa zona, y de la que también os dejamos la foto de la entrada a esta especie de búnker.


LA SILLA DEL CID


Hoy va de senderismo la cosa, de andares alejados de las urbes, de huida hacia el cielo de la Silla del Cid, en Petrel (Alicante) a 1152 m.s.n.m. y con un desnivel de 600m en 3-4km (unos 10km en total) Agustín y yo ya estamos hechos a eso, aunque más a los kilómetros que a los desniveles.
La cuestión era andar, siempre que se pueda por los mejores sitios y más cercanos, y este es uno de ellos. Etapa cortita comparada con otros días, pero de subida pronunciada y bella entre enebros (Juniperus oxycedrus), coscojas (Quercus coccifera), chaparros (Quercus rotundifolia), jaras (Cistus albidus) y brezos (Erica multiflora), etc...
salpicados con resquicios de la nieve que el Sol todavía no ha conseguido derretir. Bonita mañana soleada con una brisa fría que traía los cantos de carboneros garrapinos (Parus ater) pero sobretodo de un pajarillo que nos ha sorprendido por su confianza y su curiosidad ante nosotros y nuestro almuerzo. Justo al coronar la cima se han empezado a acercar a curiosear hasta 9 o 10 Acentores alpinos (Prunella collaris) como suplicando comida... en fin, que aceptaban el pan como si fuera oro y las manzanas (aunque no tanto).

Supongo que deben haber "sufrido" con el frío y que necesitan sus aportes calóricos correspondientes. El caso es que se dejaron hacer unas fotos que ni con Digiscoping. Con mi camarita compacta y sin poder enfocarlos de lo cerca que estaban. Nada, que vuelta al coche y descenso de nuevo hacia la realidad, hacia nuestras rutinas impuestas... suerte que nos esperaba el calor de la familia, la música y unos manjares deliciosos en la comida que culminaron una mañana perfecta.


ABONA TU PEDIDO!!